Helicobacter pylori: la bacteria silenciosa que daña tu estomágo

Jackelin es una joven de 19 años, que hace unos meses presentó ciertos malestares, siendo algunos de ellos dolor de cabeza, ardor de estómago, náuseas y el síntoma que más la alarmó fue pérdida de peso progresivo, al acudir con un médico gastroenterólogo fue diagnosticada con gastritis aguda causada por la bacteria helicobacter pylori. Esta bacteria es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo, habiendo transcurrido más de 30 años desde su descubrimiento sigue siendo la causa más frecuente de enfermedades gástricas.
El objetivo del presente trabajo es abordar datos importantes acerca de este tema, y generar reflexión ya que la mayoría de la población es portadora de esta bacteria sin ser conscientes de su existencia.

Definición
El Helicobacter pylori es un microorganismo que ha despertado gran interés en la comunidad científica debido a su asociación con diversas patologías digestivas como la gastritis crónica, úlceras gástricas y hasta el cáncer gástrico. El Helicobacter pylori es una bacteria que infecta la mucosa gástrica y está presente en más de la mitad de la población mundial(1). La prevalencia de esta infección varía significativamente según las regiones, con tasas más altas en países en desarrollo. En Sudamérica y África, las prevalencias pueden alcanzar hasta 75% y 90%, respectivamente, mientras que en Estados Unidos, Oceanía y Europa, las prevalencias son generalmente menores al 50%, con una clara tendencia a la disminución(2). Esta infección, que a menudo ocurre en la infancia, es una de las principales causas de úlceras gástricas y duodenales. En el Perú, recientes estudios reportan una prevalencia de alrededor del 63% en la población general(3), con variaciones significativas dependiendo del nivel socioeconómico; así, la prevalencia es mayor a 74% en personas de nivel socioeconómico bajo y de 45% en aquellos de nivel socioeconómico medio. Aunque muchas personas no presentan síntomas, esta infección puede derivar en complicaciones graves, como úlceras pépticas y, en algunos casos, cáncer gástrico. Por ello es de vital importancia informar a la población acerca de esta bacteria y así poder generar conciencia de las futuras complicaciones que podrían tener al no llegar a un diagnóstico oportuno.
Consecuencias
Conocer la prevalencia de infección por H. pylori en la población general es importante, pues de ello depende el riesgo que dicha población tendrá de sufrir en el futuro enfermedades relacionadas con esta infección. En este sentido se ha sugerido que no sería la edad, sino la infección por H. pylori la principal responsable del "envejecimiento" de la mucosa gástrica. Estudiaron las lesiones histológicas de la mucosa gástrica en función de la edad y de la infección por H. pylori en aproximadamente 600.000 pacientes. Observaron que en las zonas con baja prevalencia de H. pylori (< 6%), la mitad de los pacientes continuaba teniendo una mucosa gástrica "sana" a los 78 años; mientras que en las zonas de elevada prevalencia de la infección (> 12%), la mitad de los pacientes ya tenía lesiones gástricas tradicionalmente asociadas al envejecimiento (como metaplasia intestinal).
El instituto nacional de cáncer(4) determinó que aunque la infección por H. pylori en sí no causa la enfermedad, en la mayoría de las personas la infección crónica causa una inflamación prolongada en el estómago que se llama gastritis no atrófica. Esta inflamación podría causar enfermedades como la gastritis atrófica (en la que disminuye el grosor del revestimiento del estómago por la inflamación crónica), y algunos tipos de cáncer de estómago. Los cánceres más comunes de este tipo son: el adenocarcinoma gástrico y el linfoma gástrico de tejido linfoide asociado a mucosa, un tipo raro de linfoma no Hodgkin. La OMS clasificó la bacteria H. pylori como carcinógeno humano o sustancia cancerígena. En 2021, en el Decimoquinto Informe del Programa Nacional de Toxicología sobre Carcinógenos se añadió la infección crónica por H. pylori a la lista de sustancias que causan cáncer o que se prevé de forma razonable que causan cáncer en los seres humanos. Aún no queda claro si la infección crónica por H. pylori se relaciona con un aumento del riesgo de otros tipos de cáncer. Aunque en algunos estudios se halló una posible relación entre la infección por H. pylori y el aumento del riesgo del cáncer de páncreas, en un metanálisis en 2023 de estudios de observación no se encontraron pruebas suficientes para respaldar esta relación. Cada vez hay más pruebas que indican un vínculo entre la infección por H. pylori y el aumento del riesgo de cáncer colorrectal. Se debe tomar conciencia y cuidar nuestro estómago, porque no importa cuán jóvenes seamos nuestro estómago no lo estará si tenemos esta bacteria, de la gastritis al cáncer hay un solo paso , así que debemos cuidar nuestro estómago.
Detección de Helicobacter pylori
El Helicobacter pylori es una bacteria que representa una amenaza para la salud gástrica humana. Su detección oportuna es crucial para evitar complicaciones como gastritis crónica, úlceras e incluso cáncer gástrico. Una de las formas de detección es el cultivo microbiológico que ofrece grandes ventajas al proporcionar datos específicos sobre resistencia antibiótica, perfiles de virulencia y otros elementos útiles para investigaciones futuras. La histología se considera el método de referencia para evaluar estos cultivos (5). En Ecuador, el análisis de antígeno en heces es el procedimiento más utilizado por su bajo costo y por ser no invasivo. La prueba del aliento (o prueba de ureasa), aunque más efectiva, es más costosa y difícil de acceder en muchos contextos del país (Farias-Macias 2023). Por otro lado, estudios realizados en Perú se destaca la eficacia de las pruebas de urea espirada, así como de métodos invasivos como la biopsia gástrica, que permite un análisis más profundo del H. pylori. Estos procedimientos son fundamentales para confirmar la infección y evaluar la resistencia del microorganismo a distintos tratamientos (6). Así, la detección del Helicobacter pylori requiere un enfoque integral que combine sensibilidad diagnóstica, accesibilidad y análisis especializado. Identificar la infección a tiempo es clave para prevenir consecuencias graves, por lo que es esencial promover el diagnóstico temprano y la educación sobre esta bacteria silenciosa que puede causar un gran impacto en la salud pública.
Tratamiento para eliminar Helicobacter Pylori
Si bien no hay un tratamiento único y específico para todos los pacientes que contraen la bacteria Helicobacter Pylori, a través de distintos estudios se ha logrado llegar a una combinación de medicamentos adecuada para cada paciente según su ubicación y otras predisposiciones del mismo. Si bien no hay un tratamiento específico hay algunos factores que intervienen en la eliminación exitosa de H. Pylori como capacidad de componentes, dosis, resistencia antibiótica zonal a H. Pylori y la responsabilidad del paciente que es determinante, el tratamiento consta de los siguientes medicamentos y dosis "El IBP" aumenta el PH gástrico, avanzando el equilibrio y "biodisponibilidad antibiótica", de esta manera provoca la replicación de H. Pylori cediendo la acción del antibiótico, entonces, "la triple terapia con IBP + claritromicina + amoxicilina o metronidazol es aún la mejor opción. La terapia cuádruple que contiene sales de bismuto, tetraciclina, IBP y metronidazol o furazolidona suele ser opción en países con resistencia a la claritromicina", otra alternativa es "terapia secuencial incluye IBP + amoxicilina (5 días) continuado de terapia triple con IBP + claritromicina + metronidazol (todo dos veces al día) por los restantes 5 días. Para lograr la eliminación de H. Pylori hay muchos factores, principalmente la responsabilidad del paciente(7). Tenemos varios medicamentos y cada uno de ellos cumplirá una función en específico, la administración de estos, la dosis e indicación; pero el principal factor para tener éxito en la eliminación, será la responsabilidad del paciente.
Conclusiones
Helicobacter pylori es una bacteria que afecta a una gran parte de la población mundial, especialmente en lugares con menos recursos. Aunque muchas personas no sienten síntomas, puede provocar úlceras gástricas y, en casos más graves, hasta cáncer de estómago. La prevalencia de la infección varía según la región y el nivel socioeconómico, lo que resalta la necesidad de hacer más énfasis en su diagnóstico y tratamiento, sobre todo en los sectores más vulnerables, para evitar problemas más serios a largo plazo.
La aparición de enfermedades gastrointestinales, como úlceras pépticas, gastritis, y potencialmente cáncer de estómago. La bacteria daña la mucosa del estómago y el intestino delgado, lo que puede llevar a la inflamación y la formación de úlceras. En algunos casos, la infección crónica por H. pylori se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago.
La detección oportuna del Helicobacter pylori es fundamental para prevenir complicaciones graves como la gastritis crónica, las úlceras y el cáncer gástrico. Si bien existen diversos métodos diagnósticos desde cultivos microbiológicos hasta pruebas no invasivas como el análisis de antígeno en heces, cada uno presenta ventajas y limitaciones en cuanto a precisión, costo y accesibilidad.
Para lograr erradicar la bacteria Helicobacter Pylori, si bien no se ha encontrado una dosis específica, si se ha conseguido adecuar el medicamento según cada paciente, siendo un factor determinante la responsabilidad de este para lograr el éxito del tratamiento.
Aquí adjuntamos un video que hicimos referente a nuestro guión.